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lunes, 25 de julio de 2011

Uruguay es campeón de América!!!

Uruguay venció 3 a 0 a Paraguay y se consagró campeón de la Copa América por decimoquinta vez!!!







miércoles, 20 de julio de 2011

Uruguay 2 - 0 Perú

Uruguay clasificó a la final de la Copa América!!!







miércoles, 8 de junio de 2011

Uruguay 1 (4) - 1 (3) Holanda

En definición por penales (4-3), Uruguay venció a Holanda y se llevó la Copa Confraternidad Antel.





lunes, 9 de mayo de 2011

domingo, 24 de abril de 2011

Diego lanza su libro "De Corazón Celeste"

El capitán de la selección uruguaya lanza el 28 de abril su libro "De Corazón Celeste".

El Mundial de Sudáfrica 2010 quedó marcado a fuego en el corazón de los uruguayos. Y no sólo de la gente. Los jugadores también lo vivieron como hinchas dentro de la cancha. Diego Lugano, con la pluma de Hugo Viglietti, recuerda lo sucedido en la Copa del Mundo y habla de lo que vendrá. Ovación, en exclusiva, repasa algunos capítulos del libro que lanzará en los próximos días el capitán de la Celeste.

EN ANDAS DEL PUEBLO. El avión estaba por partir, la azafata miraba a Diego con cara cada vez más enojada. Ella no tenía ni idea de por qué ese hombre no paraba de hablar por su celular y con los demás pasajeros. En un momento gesticulaba serio, en otro se reía y cada vez que ella insistía en sus indicaciones, le ponía una sonrisa y le decía "un minuto nada más". Desde hacía un buen rato Diego discutía a varias bandas, por el celular hablaba con Pedro Abuchalja que ayudaba desde Montevideo y en el avión, con sus compañeros y los dirigentes sobre la caravana prevista al regreso.

Las discusiones habían comenzado días atrás. Desde un primer momento los dirigentes de la delegación hicieron saber a los jugadores la intención de organizar una caravana al regreso a Montevideo y luego una ceremonia. En primera instancia los jugadores se mostraron reticentes. La frustración de no haber podido obtener la medalla que deseaban dedicar a la gente, era una herida que dolía y estaba fresca. "No hemos ganado nada, no lo merecemos", repetían varios.

No obstante las noticias que venían de Montevideo eran contundentes. Todo Uruguay estaba orgulloso de ellos, había una impresionante efervescencia popular y la gente ansiaba recibirlos por todo lo alto. Se hablaba que se suspenderían las clases para que niños y jóvenes pudieran presenciar el regreso y que hasta el Presidente de la República iría a la ceremonia. Todos recibían los mismos comentarios y se fueron convenciendo de que sí, que era así. Tenían su cuota de razón los dirigentes. Finalmente con la opinión contraria de un par de jugadores que igual aceptaron la posición mayoritaria, se decidió aceptar la propuesta de una caravana y una ceremonia.

Pero una vez más los imponderables se harían presente. Cuando todo estaba previsto para llegar el lunes temprano… se atrasó la salida del avión y luego se atrasaría aún más la llegada al país. Eso llevó a nuevos intercambios de opiniones entre jugadores y dirigentes. Esta vez eran los dirigentes y los técnicos los que cedían la derecha a los jugadores, por cuanto los honores del regreso eran predominantemente para ellos. Y entre los jugadores había opiniones encontradas. Varios querían hacer la caravana sí o sí, a la hora que llegaran. Algunos porque lo veían más espontáneo, otros porque deseaban irse luego con las familias que hacía un largo mes y medio no veían, otros tenían que partir al día siguiente para el exterior. Diego por su parte trataba de pensar como el uruguayo medio… se ponía en el lugar de quienes esperaban en Montevideo… y pensaba que era cruel una caravana nocturna. Muchos opinaban como él pero como siempre, decidiría la mayoría. Y Diego hablaba a través del celular con la gente que en Montevideo trabajaba en la organización… y a la vez buscaba argumentos para terminar de convencerlos a todos… y la azafata que estaba pesada…

Mucha gente, muchos niños se perderían la ilusión de verlos… ese era el argumento, ya estaba… Levantó la voz para hacerse oír por todos sus compañeros: "A ver muchachos, desde Montevideo dicen si suspenden las clases o no". Se sintieron palabras de asombro… "¿de nosotros depende que se suspendan las clases en Uruguay?"… "sí, así es, así que no podemos fallarles a los chiquilines. Se suspenden las clases ¿verdad?"

El argumento del convincente capitán fue lapidario y un coro de voces contestó de acuerdo. Diego comunicó a Montevideo que al llegar irían al Complejo Celeste y harían la caravana al otro día partiendo desde allí a las once de la mañana. Le avisó al presidente de la delegación y al director técnico la decisión, apagó su celular, le dedicó una sonrisa más amplia a la enojada azafata y se fue a sentar feliz a su asiento.

Al pasar cerca de Álvaro Fernández le dijo:

-Tranquilo "Flaco", vas a poder arreglar bien lo del casamiento- a lo cual el espigado volante le contestó con un dejo de preocupación:

-Espero, porque justo la fecha es mañana ¿te imaginás lo que va a ser, hablar con mi mujer y con la jueza…?

-Vos decile a la jueza que vamos los veintitrés para ahí. Además "Flaco" si no mandás ahora, no mandás nunca más-, bromeó Diego

- Y de paso tenés un día más para pensarlo-, siguió la broma otro jugador, por supuesto soltero…

Decisiones acertadas. Diego se sentó como siempre junto al "Loco". Era otra de las cábalas de Sebastián y para él significaba diversión asegurada. Había quedado excitado con las conversaciones, pero satisfecho porque estaba seguro que la decisión fue acertada. Al otro día todos disfrutarían, el pueblo y ellos.

Los dirigentes tuvieron razón en el tema de la caravana y la ceremonia. En realidad, independientemente de consideraciones puntuales sobre alguna gente que no dio la talla, debía reconocer que hubo en esta oportunidad un buen relacionamiento con la dirigencia. Hubo otras decisiones, además de la caravana, que demostraron ser sensatas. La elección de Kimberley, un lugar donde sin lujos que no necesitaban, se sintieron todos muy cómodos fue otra buena decisión. Allí sin duda influyó el Cuerpo Técnico, pero los dirigentes cumplieron bien su tarea protocolar con las autoridades de la ciudad y eso sin duda aportó a favor de la comodidad del plantel. Los esfuerzos en la contratación de los charters (los atrasos no fueron culpa de ellos), las buenas previsiones logísticas, pues se enteró que se previó desde Montevideo, ciento cincuenta kilos de yerba y una tonelada de carne… o sea previeron hasta el final… les tenían fe…

Hubo también otras áreas donde sabía se habían movido bien. Cuando empezaron a sonar los cinco nombres finalistas del Balón de Oro, hubo movimientos a nivel prensa y "en los pasillos" tendientes a promocionar a otros jugadores en detrimento de Forlán que había hecho enormes merecimientos en la cancha. "Casi siempre este premio se otorga a un jugador que participa en la final", era un argumento muy usado por la prensa europea. Y allí los nuestros se movieron bien, no para torcer, sino para no dejar torcer… Y debía reconocer que el tema del cambio de juez en el partido con Ghana fue una medida prudente. En definitiva habían aportado al buen clima que reinó en la delegación en Sudáfrica.

Miró por la ventanilla, abajo nubes y arriba un cielo de azul intenso. El ala del avión brillaba por el reflejo del sol. Sonrió al recordar el ómnibus de Sudáfrica, "el sol brilla sobre nosotros…" Vaya si habrá brillado. ¡Qué vivencia impresionante la del último mes! Le parecía que hacía años que había salido de Uruguay y de Turquía. Turquía y el Fenerbahce… Entrecerró los ojos y recordó.

Hay algo que sigue vivo. Diego no lo podía creer. Metió la cabeza dentro del ómnibus para secar las lágrimas que le corrían por ambas mejillas y vio la misma imagen en varios compañeros.

-Esto es increíble "Canario" - le dijo Castillo a su lado igual de emocionado.

-Juancito por favor te pido, no te me desmayés ahora, vamos a disfrutar esto-, respondió Diego intentando bromear para bajar la emoción. Pero era imposible pretender dominar los sentimientos. Hasta donde la vista alcanzaba se veía gente y cuando el ómnibus pasaba era como una explosión. Banderas y más banderas que se agitaban con fuerza en una multitud donde se veían muchísimas camisetas celestes, bufandas, gorros, todo lo que tuviese color celeste servía para saludar a los jugadores....

El libro también repasa su vida en Turquía, su llegada al Fenerbahce, su adaptación a otra cultura y abre una nueva etapa en su futuro.

EL DÍA que fue todo celeste
Egidio y Abreu compartían una ventanilla, ambos por supuesto con cabeza y medio torso fuera. Al pasar al lado de un hincha vestido de Peñarol, éste gritó: "Sos grande Cacha". Mientras Egidio agradecía levantando el brazo, Abreu ultratricolor reconocido lo miró y sonriendo le gritó: "¿Y yo?", a lo cual el hincha le contestó: "Vos también `Loco`, vos sos otro grande". Sebastián abrazó al "Cacha". Las más grandes rivalidades quedaban de lado ese día.

Fuente: ovaciondigital.com.uy